Killing the target (KT)
Nacionalidad Japon/Korea del sur
Año 2002
Director Junji Sakamoto
Interpretes Kim Gap-Su, Koichi Sato, Choi Il-Hwa, Kim Byeong-Se, Yoshio Harada, Teruyuki Kagawa
 

Otra oportunidad para sumergirme en ese mundo tan atractivo para mí como es la crónica histórica. Hemos pasado por decenas de historias que nos narraban el pasado de China y Japón gracias a su extensa y excelsa filmografía; ahora, con la repercusión que está alcanzando la industria surkoreana en occidente son numerosos los títulos de esta procedencia que nos llegan y gracias a algunos, hemos podido conocer y aprender algo mas de su historia con la que conformar una imagen homogénea de Asia.

A lo largo de estos cortos siete años hemos podido averiguar que la actual Republica de Korea se encontraba dividida en cuatro reinos a raíz de "Once upon a time in battlefield ("Hwangsanbeol")"; de cómo fue invadida y anexionada por los japoneses gracias a "Thomas Ahn Jung-Geun"; de ser testigos de los años de resistencia en el exilio del gobierno provisional con "The anarchist" o los de la guerra entre las dos Koreas una vez acabada la invasión japonesa y la segunda guerra mundial en "Taegukgi", e incluso vivir el posterior devenir del gobierno de Rhee Syngman en "The president's barber" compartiendo su destino: el consecuente golpe de estado que derrocó su mandato y el alzamiento de Park Chung-Hee que terminó en su asesinato como mostró tanto la mencionada como "The president's last bang".

Y me detengo aquí mas que nada porque el film que nos ocupa se posiciona años antes de estos hechos. Park Chung-Hee a pesar de haber llegado al poder gracias al apoyo militar en 1961 y ser reelegido democráticamente dos años mas tarde, lentamente comenzó a perder la confianza que su pueblo tenía depositada en él de tal forma que en 1970 en pugna con Kim Dae-Jung malversó las elecciones obligando a este último a exiliarse a Japón. El film narra los "extraños" hechos acontecidos durante la estancia de este en tierras niponas y sus consecuencias.

Pero tranquilos que la ración "cultureta" enciclopédica ya la he resumido yo en estas líneas y el film se dedica a darles un tratamiento mucho mas atractivo y cinematográfico, desde esa perspectiva de thriller político a la que los occidentales estamos tan acostumbrados. Pero antes de entrar de pleno, un último apunte. Kim Dae-Jung "protagonista" del film a su pesar terminó siendo elegido presidente de la Republica casi treinta años después - de 1997 al 2003 - recibiendo de paso un "Premio Nóbel de la Paz" por intentar cumplir su sueño de reunificar ambas Koreas. Ahora sí, entremos en el film.

"Killing the target" como hemos dicho se aparta de la senda rigurosa de la historia para adentrarse en un proyecto mas personal e intimista aunque sin dejar de lado las intrigas "palaciegas" con que atrapar al espectador. Para ello el film fija dos objetivos igualmente reivindicativos: por un lado mostrar los abusos del poder de la clase política y por otro - como en otras tantas ocasiones - ponerse del lado de los koreanos residentes en tierras niponas denunciando su maltrecha posición social.

Por partes; resulta mas curiosa la primera acusación expuesta si pensamos que el film es una producción estrenada el último año de legislatura - 2002 - de Kim Dae-Jung y además, que esté financiada por capital de países apostados en su contra en aquel entonces. Sin duda esto parece ocultar o bien una maniobra propagandística o por contra, de disculpa hacia su figura.

Sin embargo el propio film se encarga de hacer desaparecer estos fantasmas separando tanto las ideologías políticas como las "cabezas visibles", es decir, los verdaderos protagonistas del film son los testigos voluntarios o involuntarios de estos hechos, creados ex profeso para la ocasión.

Respecto al segundo punto, su director Funji Sakamoto y el reputado guionista Haruhiko Arai intentan alzar la voz contra la hipocresía que reina en su país; una nación invasora que somete a pueblos pero que luego no es capaz de respetar a los mismos y que para mayor desprecio se burla de las desgracias que ellos mismos han provocado, p.e. a uno de los protagonistas le atacan diciéndole que a pesar de ser koreano desconoce su propio idioma; doble desfachatez, uno por nacer y encontrarse en tierra ajena y dos, porque los propios japoneses fueron los que prohibieron hablar el koreano en la península durante los primeros años de invasión.

Mas allá de lo aparente el film se reserva un par de mensajes tanto políticos como ideológicos que dicen bastante del carácter inconformista del film: se postula tanto denunciando los - también - abusos de poder ejercidos por Estados Unidos como haciendo campaña a favor de la religión y fe cristiana. Extrañas ambas, mas la segunda que la primera dado el tono critico del film, destacan por su lucidez a la hora de exponerlas.

En una secuencia, el protagonista "suelta" una frase que provoca hasta una sonrisa cínica en el espectador por su significado, algo así como <<... Japón y Korea somos los monos amarillos que bailan al son de América ...>>. Nadie mas que un nativo de esas tierras podría expresarlo mejor.

Por otra parte, el contenido "religioso" se resume en una frase e imagen en la parte final del film. Basta con ello para alentar la fe de los pocos creyentes de aquellas tierras. Como he dicho antes, al menos, curioso.

Tras haber "psicoanalizado" el film daré un paso adelante: el problema es que entre tanta intención y denuncia puede - para el menos interesado en la historia mundial - llegar a aburrir.

Para empezar abusa del metraje - casi dos horas y veinte minutos - ofreciéndonos demasiadas imágenes que se recrean en la "nada", es decir, en bastantes escenas la acción o motivo de las mismas acaba mucho antes de que en la sala de montaje se haya decidido "cortar". Esto afecta al ritmo haciéndolo cansino. Otra cosa es que la historia carezca del mismo a pesar de los intentos de sus responsables; pasándolo a limpio: por mucha tensión que se le haya querido dar a, p.e. el secuestro, no deja de ser algo medianamente vulgar.

Y si a esto le añadimos que como escenas de acción propiamente dichas solo tenemos un par de tiros al final y sin mas emoción que "el tiro al blanco" a un helicóptero podemos entender mejor mis razonamientos.

Para terminar, además de destacar uno de sus aspectos técnicos - o artísticos - mas destacados del film como es la banda sonora, dejar constancia de una curiosidad. La misma está realizada por uno de mis artistas favoritos como es Tomoyasu Hotei, pues bien, a pesar de que en muchas ocasiones abusa de un determinado tema, éste entusiasmará a los fans del autor ya que es el mismo "Kill the target" que Hotei incluyó en su "Electric Samurai", álbum por cierto muy cinematográfico ya que entre otros se haya el "Battle without honor or humanity" que sirvió de base para "Kill Bill".

Resumiendo, un thriller político al estilo de "Todos los hombres del presidente", "Los tres días del Cóndor"o "13 días". Denso y reivindicativo pero también esclarecedor. Recomendado para el que quiera saber mas de la historia reciente de Korea y Japón.

1971. Kim Dae-Jung se encuentra en Japón intentando convencer tanto al gobierno de este país como al norteamericano que dejen de apoyar a Park Chung-Hee. Su peso político es tal que otras muchas organizaciones y países fijaran su mirada en él, cosa que no puede permitir Chung-Hee. Con esa intención mandará a varios agentes secretos y miembros políticos para secretamente organizar el secuestro, e incluso asesinato de Dae-Jung. Para ello contará con la inestimable ayuda del propio servicio secreto japonés. En el otro bando, un indefenso Dae-Jung solo contará con el auxilio de la propia prensa, por parte de un valiente aunque veterano periodista que en mas de una ocasión logrará desbaratar los planes de estos.

Valoración
Volver