Doppelganger
Nacionalidad Japon
Año 2003
Director Kiyoshi Kurosawa
Interpretes Koji Yakusho, Hiromi Nagasaku, Yusuke Santa-Maria, Dankan, Masahiro Toda
 

Ahora nos vendrán los listos de turno y nos dirán que Kurosawa con ésta película ha querido hacer una reflexión sobre la psique humana cuando se encuentra a gran tensión y bla, bla, bla... y yo sin contradecirlos - válgame Dios de hacer tamaño sacrilegio - añado que el realizador ya había coqueteado con el tema de los "Doppelganger" en "Kuorei" y quien sabe si gustándole las alternativas que ofrecía el tema se decidió por centrar su siguiente film en ello.

Sea como fuese, el tema central de la película como es el de dos personalidades encontradas con una misma imagen siempre ha formado parte activa del cine. Da lo mismo que la fuente sea la fantástica como en esta ocasión, la psicológica como en "En nombre de Caín" o la fraternal como en "Inseparables" pues los puntos en común parten y desembocan con similares consecuencias. Pero no estamos para comparaciones y menos con films occidentales así es que analicemos el mismo en profundidad.

Dos consecuencias se pueden sacar a raíz de esta confrontación, una que por el contrario de lo habitual Kurosawa se ha tomado el tema con una cierta ironía, diría que hasta humor. Acompañado por un alegre tema musical, las correrías del Hayasaki maligno se ejecutan con cierta "gracia" que hace esbozar una sonrisa al respetable por muy cruel que sean sus actos. Que decir de cuando éste se dirige al laboratorio y se ofrece la ayudante a echarle una mano y le deja todo el peso de la carga - maquina - a ella. O de cuando con una pala ataca a un ejecutivo y le pide sistemáticamente perdón cuando éste se revuelve. Con esto se consigue incluso aportar un halo de simpatía al personaje malvado del film, un aliciente que la aleja todavía mas de los tópicos antes mencionados. La segunda particularidad la encontramos en el manejo que Kurosawa hace del espectador. Pero no es una manipulación de esas en las que te sientes engañado cuando finaliza el film, es un juego en el que el realizador nunca nos dice si estamos asistiendo a la paulatina degradación de la mente del protagonista o si en verdad es victima de un fenómeno paranormal.

Y este entretenimiento lo mantiene hasta la primera hora y cuarto, llegándonos a confundir incluso con el recurso de las divisiones de pantalla cuando al partir de una imagen fija del protagonista pronto las dos que surgen empiezan a ir cada uno por distintos derroteros. Una burla al fin y al cabo que nos hace replantearnos casi todo lo visto. Pero que no nos engañen con artificios pues solo es parte del juego que intenta eludir la previsibilidad. La trama está definida e incluso por sorprendernos mucho antes del desenlace se acabará el tema del Doppelganger. Cuando esto ocurra entrará en juego el "mensaje", la moraleja de la historia que curiosamente también viene dado por otro de los films de Kurosawa como es "Bright future" en el que, entre otras, se sicoanaliza la presión causadas por unas expectativas excesivas, una de las principales quejas entre la sociedad japonesa. Aquí el film degenera hasta limites que rozan el ridículo. No por la decisión de los protagonistas sino por sus egoístas consecuencias. Dejando el film aparte a nadie en su sano juicio se le ocurriría tomar la misma medida. ¿No podían haber tomado otros derroteros menos sangrantes? ¿Qué pasa con los millones de tetraplejicos en el mundo?. Egoísmo, en resumen. Y ya no solo es lo incongruente o inapropiado, es la perdida de ritmo o reiteración en el ir y venir de los personajes que se deja notar en un excesivo metraje.

Aparte de todo ello hay que alabar tres factores. Uno, el de sus efectos especiales que doblan a Koji Yakusho como si de realmente un gemelo se tratase. Dos, el de Kurosawa colocando la cámara permitiendo que los anteriores realicen a la perfección su trabajo y tres, el del mismo Yakusho realizando uno de esos papeles que a los actores tanto gusta gracias a poder realizar dos registros completamente distintos. Añadir a lo dicho de la labor de su director, la mencionada de la partición de la pantalla. Colocando cámaras en diferentes ángulos en la misma secuencia, corriendo las cortinillas en la dirección que toman los personajes o simplemente jugando al escondite cuando quiere hacernos creer que solo hay un Hayasaki, recursos técnicos que ayudan a que la historia adquiera ese aire distinto gracias a la ironía de la que hablaba antes.

Resumiendo, a medio camino entre las anteriores producciones fantásticas y las reivindicativas con mensaje de su director pero que lamentablemente se pierde en un tercer cuarto excesivamente largo.

Hayasaki Michiio es un científico que está al cargo de un proyecto de una silla de ruedas con brazos cibernéticos que responde a las ordenes mentales de sus usuarios. Pero el proyecto está en tela de juicio y los ejecutivos de la empresa le exigen resultados. La presión que vive Hayasaki empieza a superarle y ya piensa en tirar la toalla. Por si fuese poco el caos que se está formando en su cabeza, una idea comienza a obsesionarle. Su ayudante le cuenta la historia de una amiga que convive con un ser a imagen y semejanza de su hermano fallecido. Y la obsesión se convertirá en realidad. A Hayasaki le saldrá un doble aunque con la personalidad un tanto distorsionada. A pesar de los primeros problemas que le causará este "gemelo" pronto el protagonista tendrá que aceptar la idea y aprovechar la ventaja de contar con una persona que sin conciencia hace lo que él nunca habría soñado. Seguirá con el proyecto fuera de las redes de la industria donde estaba atrapado aunque tendrá que luchar porque su "alter-ego" no se exceda de sus atribuciones. Cuando ello ocurra tendrá que tomar drásticas soluciones.

Valoración
Volver