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Comienzo
a cansarme del mismo discurso. Y es que en los dos últimos
años hemos sido testigo de como muchos y populares
mangas han sido adaptados a la gran pantalla de ahí
que mis palabras en cada una de estas reseñas parezcan
calcadas. "Casshern", "Ninja Hattori Kun",
"Dragon head", "Honey cutie", "Gigantor"
y esta de la que hablamos son las mas claras referencia que
me sirven para ilustrar esta introducción.
A
estas alturas a nadie le debe sorprender o dudar que esta
tendencia responde mas a un avance de las nuevas tecnologías
que a una moda pasajera. Hace unos años era imposible
pensar en adaptar las aventuras en papel de Go Nakai con personajes
reales.
En
Japón se apelaba y aprovechaba en cierta medida de
la tradición en el campo de la animación para
llevar adelante estas producciones. Mundos afines como el
de los videojuegos, patrimonio y territorio habitual como
el anterior por donde los japoneses se manejan como auténticos
dominadores, se han convertido en el caldo de cultivo de lo
que hasta hoy en día nos llega a las pantallas sirviendo
a su vez de sustento para el de la animación; una relación
que sin llegar a ser parasitaria si que contiene algo de negativo.
Tal
como rezan las leyendas mitológicas la unión
de estos provocaba que sus retoños estuviesen condenados,
cual descendencia del Saturno romano, a ser devorados por
sus progenitores para que estos no perdiesen su lugar de honor
en la corte celestial. Me explico; los videojuegos se alimentaban
del anime y manga y aunque en menor medida, al revés.
Sin embargo aquí acababa el ciclo. Relación
fructífera pero por así decirlo con poco "porvenir".
Sin
embargo el avance de la informática y su aplicación
masiva al mundo del arte y la cultura provocó que la
industria del videojuego primero y del cine - demostrada su
valía - después se abalanzase sobre la misma
explotando sus virtudes. La infografía ha supuesto
toda una revolución y revelación para aquellos
cineastas, diseñadores gráficos y aficionados
que se veían limitados tanto por los medios de expresión
como los económicos. Y no solo ha propiciado nuevas
oportunidades y perspectivas si no que ha ampliado las posibilidades
de los dos medios haciéndolos interactuar con el séptimo
arte.
Y
todo este rollo, que además resultaba bastante obvio,
porque mas que nunca en esta "Devilman" encontramos
el máximo exponente de todo lo dicho. Y es que la mayor
virtud - y también defecto - del film se encuentra
en sus efectos especiales. No hay que irse por las ramas o
avergonzarse por dar espectáculo; Hiroyuki Nasu - curiosamente
cuando escribo estas líneas solo han transcurrido unos
días desde su muerte - sabía la dificultad que
conllevaba adaptar una obra tan compleja, tanto visualmente
como narrativamente pero lo afrontó con valentía.
Poco importa que las infografías de los demonios protagonistas
"canten" demasiado en relación a la imagen
real; la cuestión es conseguir sorprender y entretener
a costa de, cómo veníamos diciendo, resultar
poco creíble.
Decía
líneas arriba que los efectos especiales podrían
convertirse en el caballo de batalla de sus detractores. Como
aquí estoy realizando un ejercicio de opinión
no me duelen prendas decir que para muchos - principalmente
los seguidores de la obra original - este fue uno de los peores
films del año. Para mí no, de ahí que
defienda la diversidad de opiniones como uno de mis principales
baluartes. Aunque para ser sinceros tampoco soy el mas apropiado
para opinar al respecto ya que apenas conozco la raíz
del personaje.
Por
otro lado, dejando las comparaciones y cinematográficamente
hablando, puede asumir que estos arremetan contra los efectos
especiales; sin embargo yo debo apelar a favor de los mismos
destacando tanto su belleza y cuidado por el detalle como
la espectacularidad de las secuencias que protagonizan. Como
en todo hay que sopesar los pros y los contras y si bien no
se puede comparar un film destinado para el mercado del video
con una gran superproducción también hay que
ser consecuente con el calibre y dificultad de las realizaciones
y preguntarse, ¿se podría haber obtenido un
mejor resultado?. Mi respuesta es quizás, pero este
de momento me convence.
Mas
allá de digitalizaciones, maquillajes y demás
y dejando a un lado conceptos irrefutables ya como la banda
sonora y/o la fotografía - ambas a un nivel altísimo
- podemos pasar a su guión lugar donde ya si que se
encuentran objeciones mas que justificadas.
Vale
que superada la primera hora las situaciones redunden en lo
tópico resultando previsibles. Vale que el locutor
de las noticias parezca ridículo. Vale que algunas
escenas rocen el esperpento como esas en las que Ryo acude
al rescate de los demonios masacrados en la mansión
donde hace gala de unas piruetas y acrobacias irrisorias mientras
que sus victimas esperan pacientemente a ser acribillados;
y vale que a partir de este momento, coincidiendo con lo dicho
anteriormente, el film se precipita hacia su desenlace dejando
muchas cuestiones sin su justa explicación pero yo
necesito mas elementos de peso como para tachar al film como
uno de los peores del año. En ese caso, sin menospreciar
a nadie y sin que se me tome por pretencioso, soberbio o alguna
de esas cosas que se me ha llamado, me pregunto, ¿de
veras es la peor película del año?. Pero si
en este "curso" he visto jirafas de micrófonos
asomando por la pantalla, escenarios de cartón-piedra
y hasta he podido oír al apuntador. Puede gustarte
o no pero al menos no se debe echar por tierra el trabajo
de mucha gente implicada y que ha demostrado cierta laboriosidad.
Pero
ni quiero convertirme en abogado del diablo - nunca mejor
dicho - ni este es el lugar para debatir las virtudes y defectos
del film. Retomaré el hilo y seguiré, aunque
de manera superficial, exponiendo mis razones. Pese a todo
lo dicho, el film guarda algunos valores ha destacar. Por
un lado nos ofrece un buen abanico de relaciones. Me explico;
desde la puramente sentimental de pareja hasta otra no menos
afectiva aunque sí mas "particular" como
la filo-gay representada por los dos amigos inseparables protagonistas;
desde la filio-paternal hasta la común de amistad.
En todas ellas se desprenden una serie de sentimientos y significados
aparentemente ajenos a estas relaciones como la de piedad,
solidaridad, tenacidad u orgullo que dicen mucho a favor de
su historia.
Pero
al igual que el mensaje principal del film que puede traducirse
como una lucha y persecución de razas y hasta clases
de otros tiempos, alguno achacará sus bondades mas
a la pluma de Nakai que a los responsables del film. Así
es que consecuentemente, sin poder convencer a nadie a la
fuerza, dejo a cada cual su propio veredicto. Yo solo me he
limitado a reflejar lo que se me ha quedado en el zurrón.
Resumiendo,
visualmente una gozada. Mezcla de videojuego, anime y sentai.
Sin embargo, como en otras tantas adaptaciones, demasiado
desarrollo para tan poco tiempo. Eso sí, cuidadillo
si eres de aquellos que solo buscan fidelización...
Ryo
y Akira son dos amigos inseparables. Ryo es fuerte, inteligente
y audaz y Akira aunque no menos competente siempre le va a
la zaga. Este vive junto a su prometida Miki y sus padres
a los que quiere como a su verdadera familia. Un buen día
el padre de Ryo morirá victima de la investigación
que llevaba a cabo: aplicar una nueva forma de energía
que en realidad esconderá una serie de demonios dispuestos
a invadir la tierra. Desde ese momento poco a poco la humanidad
irá siendo sustituida por demonios los cuales, buenos
o malos, vivirán en continua represión....
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