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La
verdad es que cada vez que me enfrento a una adaptación
y con su consiguiente reseña, lo paso muy mal. A decir
verdad diría que me da "asco" si no fuese
porque no puedo refrenar mis ansias de escribir mis sensaciones
sobre la misma en un folio en blanco y por demás, darlas
a conocer.
Y
cuando mas me gusta la obra original, en caso de conocerla,
claro, mas difícil me es expresarme; y no es porque
ponga en juego mi objetividad sino porque mas allá
de resultar "inalterable" me enfrento a esa legión
de opiniones de otros que, si ya cada uno tiene sus gustos,
puede poner hasta en entredicho las tuyas simplemente porque
una caracterización u otra, ajenas incluso al argumento,
no le parecen adecuadas.
Pues
con "Detroit Metal City" me encuentro ante un doble
desafío y es que no solo es una obra sobradamente popular
con edición incluso en nuestro país/idioma sino
que, de momento, es una de mis favoritas. Y digo que "de
momento" ya que otros mangas de cabecera para mi como
fueron "20th Century Boys" o "Death note",
con sendas adaptaciones inclusive, terminaron con un cierto
bajón. Al menos queda el consuelo de que con la obra
de Kiminori Wakasugi el final se antoja lejano ya que hasta
el momento es una serie abierta.
Pero
al grano; hasta ahora "Detroit Metal City" es el
manga que mas y mejor me ha hecho reír. Mas de una
vez me ha echado una mirada extraña mi mujer viéndome
frente al pequeño libreto soltando una carcajada. Y
no es para menos ya que Wakasugi ha creado una de las historias
mas gamberras que te puedas encontrar pero por el contrario,
mas tierna y coherente con lo que es el Japón de la
actualidad... o al menos el que yo descubrí y compartí.
Pero
dejémonos de rollos y vayamos al grano. Otro de los
motivos por los que me da pavor reseñar una adaptación
es porque desde el punto de vista crítico es mas complicado;
complicado porque el que critica - dígase yo - tiene
que tener en cuenta las dos visiones, tanto del que conoce
la obra original como el que no.
Partiendo
del segundo caso y utilizando a mi mujer que no conocía
la creación de Wakasugi hay que decir - o mas bien,
digo/escribo de boca de ella - que la película es una
comedia entretenida, exagerada por momentos pero que en su
intención por contentar a todo el mundo se queda corta
evidenciando además una cierta irregularidad. Ni mas
ni menos, total el que para estos menesteres se enrolla soy
yo...
En
verdad, cogiendo yo ya el relevo, la traslación de
"Detroit Metal City" evidencia su origen incluso
para el ignorante de ello; solo hay que ver la actuación
de sus interpretes para darse cuenta que esa sobreactuación
tan marcada tiene un porqué. Y mas allá, los
saltos de una situación a otra también pueden
dejar a las claras que la mesa de montaje ha obrado en consecuencia
acortado un metraje que esconde mas de lo que aparenta. Con
esto no solo coincido con mi mujer sino que aplaudo su capacidad
de síntesis.
Pero
llegados a éste momento tengo que ponerme ya el disfraz
- nunca mejor dicho - de fan del manga y empezar a desenmascarar
ésta "falsa" - o debería decir "farsa"
- adaptación.
Y
es que acostumbrados a que en los últimos tiempos nos
encontremos con traslaciones bastante fidedignas - ver p.e.
las estupendas "Dragon Head" o "20th Century
Boys" - toparse con algo tan ajeno al ya no solo argumento
original sino hasta a su espíritu no solo es insólito
sino recriminable.
Uno
puede entender que la película haya rebajado un tanto
ese tono gamberro del que hablaba al principio para provocar
que la película fuese un poco mas "Para todos
los públicos" pero tampoco es que el DMC original
sea un producto aberrante y de dudosa moralidad. Como mucho
se hace referencia al miembro viril cuando describen al peinado
del protagonista y las letras de las canciones no son muy
convencionales que digamos pero ambas circunstancias también
las recoge la película. Entonces, ¿por qué
tanta ñoñería e interés por resaltar
el lado humano del protagonista?.
Si
la "gracia" de Wakasugi es que te hace reír
sin concesiones, ¿porque aquí solo hay razones
para esbozar una carcajada en un par de escenas?. Y lo digo
porque volviendo a lo de mi mujer, esas fueron las veces que
el film consiguió hacerle reír...
Pero
hay mas. También puedo entender que la película
intente truncar el argumento del manga adelantando acontecimientos
y cambiando el curso del desarrollo del mismo a conveniencia.
Incluso podría comprender - y ya es mucho - ese regreso
de Masayuki a su casa para luego hacerlo volver en pos de
ese sueño que tanto se quiere resaltar en la película
y que contrariamente casi se ignora en el manga. Pero de ahí
a dar a entender que tanto Aikawa como su madre adivinen la
identidad de Krauser, va un trecho muy largo, tanto que esto
es todavía una cosa por acontecer ya que como decía
la serie todavía está abierta en Japón.
Los
cambios de planteamiento de la llegada de la manager con sus
esbirros a casa de Masayuki, la eliminación del casero
y del popular "Cerdo", las batallas con Kiba y Kintama
Girls que aquí solo son esbozadas y hasta maltratadas...
¡¡¡ pero si hasta parece que se le da mas
importancia a la propia banda sonora del film que al humor
¡¡¡. "DMC" es un manga que se
caracteriza por, aunque dándoles cierta continuidad,
individualizar gags que busquen la sorpresa en el lector;
aquí todo parece hilvanado y mal acabado.
Recapitulando,
pocas veces lo he hecho pero ésta vez va a ser una
de ellas: no voy a esforzare en escribir una línea
mas exceptuando el resumen final por algo que es tan indigno
- al menos para mi - de la obra que adapta.
Resumiendo,
quien haya leído "Detroit Metal City" que
huya. Decepcionante y hasta por momentos contraria al espíritu
de su creador. No sirve ni como anécdota para ver hasta
que extremo ha engordado Paul Stanley. Para el que no, una
comedia exagerada y tan irregular que solo aprueba por los
pelos.
Masayuki
Wada es un joven que partió de su casa en un pueblo
rural de Japón con dirección a la capital con
la idea de ver cumplido su sueño de convertirse en
un músico de éxito. Sin embargo, los avatares
del destino lo convirtieron en el líder de una banda
de "Death Metal", un estilo de música totalmente
opuesto tanto a sus gustos como a su carácter. A pesar
de ello, "Detroit Metal City" se convertirá
en un fenómeno de masas algo que perjudica seriamente
tanto a la salud mental del propio joven como a las relaciones
y presunta vida que le gustaría llevar.
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