Death Trance
Nacionalidad Japon
Año 2005
Director Yuji Shimomura
Interpretes Yoko Fujita, Tak Sakaguchi, Kentaro Seagal, Takamasa Suga, Yuki Takeuchi
 

Esta reseña va a ser como un monólogo del "Club de la Comedia". Por que sí, por que es imposible tomarse en serio este film. ¿La razón principal?. Fácil: su guión es un mal chiste.

Es como aquel que dice que van dos paseando por la calle y se cae el de en medio. Es un chiste viejo, absurdo y no tiene gracia; pues el guión de "Death trance" a su modo es una réplica: no cuenta nada nuevo, es de los mas abstracto que te puedes encontrar y encima te deja con una sensación tan cercana a la tomadura de pelo que si no fuese porque el espectáculo que ofrece es de primer orden ahora en vez de escribir en tono jocoso lo estaría haciendo en plan indignado.

Pero al caso; "Death Trance" contrariamente al proceso habitual de las películas comienza su construcción desde el tejado. Normalmente cualquier film basado en una obra escrita parte con la ventaja de tener presupuestos una serie de mínimos con que garantizar la calidad de su historia. Aquí, cual ropa interior usada, se ha dado la vuelta con tal de disponer de una segunda "vida" por muy incomprensible - por no decir higiénico - que sea. Me explico; los responsables del film escriben un guión pobre y para colmo de despropósitos lo adaptan al manga. Vamos, que si la historia diese para ello lo comprendería pero cuando esta se resume en una concatenación de peleas, poco o nada tiene que ofrecer una obra basada en la misma.

El film comienza titubeante con unos personajes y situaciones que distan mucho de ser comunes ya que lo hace sembrando la duda y el desconcierto. Se nos divide la acción entre dos de los personajes principales para sin mas datos o pistas comenzar la acción. Lo llamaría "El consuelo de los tontos" ya que - recurriendo al refrán - <<... a falta de pan buenas son tortas ...>> o eso debieron pensar sus responsables dándonos toda una "ración" de estas... que se me entienda el doble sentido.

Y a partir de ahí ya no se recupera - o mejor dicho, inicia - un hilo argumental o se resuelve nuestro rompecabezas mental, no. Como decía, el film encadena pelea tras pelea hasta llegar a la última y definitiva y dejarnos como estábamos al inicio o peor.

Pero tampoco quiero parecer un "cultureta" de esos a los que me gusta criticar y que le dan la vuelta a todo buscando una interpretación filosófica que les descubra el sentido de la vida o que les haga pensar; yo me adapto a la producción que visiono y para ser franco - tranquilos que ahora no me visto de dictador - ninguna otra cosa me esperaba del film viniendo de donde procede.

Y es que un film publicitado como <<... De los creadores de "Versus" ... >> o peor, <<... Ryuhei Kitamura presenta... >> ya nos está indicando por que terrenos se mueve la película. Si encima el director del film era el coreógrafo de la citada y de otras obras de Kitamura ya no solo nos está confesando su talante si no encima, lo que podemos esperar: acción pura y dura y por demás de una factura bastante espectacular.

El film de Yuji Shimomura es todo un escaparate de diferentes escuelas marciales. Sus protagonistas, en los innumerables desencuentros que nos brindarán harán uso de todo tipo de llaves y estilos que irán desde el "Sándwich mixto" - por lo de hombre/mujer - del Judo hasta el frenético "breakdance" de la Capoeira - y yo que me creía que esto solo servía para fregar suelos - pasando por pequeños homenajes a los compulsivos puñetazos de la pareja Terence Hill-Bud Spencer.

Pero ahí no queda la cosa ya que la nota diferencial la aportan ciertos detalles que los englobaría dentro de ese fenómeno del anacronismo y que ayudan a potenciar la vertiente sci-fi de la película. Bazookas, motocicletas, pistolas y katanas-escopetas al mas puro estilo "Final Fantasy" permiten desechar la imagen casi vulgar del samurai fantástico para acercarnos a figuras y conceptos menos trillados como el de un "Mad Max" asiático y mas ecologista... por el "verdor", que se me entienda.

Pero volviendo a la acción; "Death trance" vuelve a traernos lo mejor de un género que no necesita excusas para dejarnos con la boca abierta. Coreografías técnicamente perfectas con una velocidad endiablada, contundencia creíble y una imaginación que a falta de - como decíamos - una base sólida compensa la ausencia de ambición con algún aliciente visual de gran impacto y/o belleza.

Ya no hablo de ese efecto de luces, chispas y reflejos cuando en la oscuridad las katanas se cruzan y que el mismo tándem Kitamura/Shimomura inventasen para "Aragami" y que incluso ha sido copiado en films de mayor entidad "artística" como "The duelist" del surkoreano Lee Myung-Se, hablo de ese envite final donde los antagonistas se envuelven otra vez de oscuridad para dar mas importancia a esos detalles como las gotas de sangre o los pétalos de rosas en suspensión.

Y es que podemos tachar de teatrales y vacuos a estos cineastas pero no de no querer aportar su "grano de arena" revolucionando a su modo un género por otros denostado. Kitamura y Shimomura han sido pioneros - junto a otros como Takashi Yamazaki o Andrew Lau - en recurrir a apartados como la fotografía y los efectos especiales para embellecer los gestos y no basar su fuerza en estos; está claro que el género se nutre de la pirotecnia y de las artes marciales pero como iconoclastas que son, el conformismo no es una palabra que exista en su vocabulario.

Antes de acabar un par de detalles; el primero, la elección de los temas musicales que paralelamente a esos anacronismos nos traen duros temas de rock e incluso dance. Y dos, la dosis de humor que mas allá de aparente superficialidad guarda algún guiño ingenioso, por ejemplo, ese Durian, fruta pestilente y de extraño sabor - a fe que lo sé - que le ofrecen como alimento al héroe tras su desfallecimiento.

Resumiendo, si lo vuestro es la acción, los videojuegos, disfrutasteis con "Versus" y no os importan las aberraciones históricas esta es vuestra película. Si lo vuestro no es la acción y exigís algo mas que espectáculo, buscaros otro título. A los "culturetas" simplemente les emplazo a que el tiempo que dura esta película la inviertan rellenando el Sudoku gigante de 1300 casillas que eso si que les hará pensar...


Un joven monje acaba de llegar a su Templo. Allí encontrará a su maestro herido de muerte y sin el preciado objeto que custodiaba la orden: un ataúd inexpugnable del que se dice que quien lo abra se le concederá un deseo. Pero este es un rumor malintencionado ya que realmente el cofre, cual "Caja de Pandora", contiene a la Diosa de la Destrucción, un ser que solo busca eliminar toda existencia, empezando por el mismo cielo/paraíso que la obligó a permanecer en cautiverio.

P. D. : El joven mercenario que auxiliará al joven monje protagonista no es otro que el mismo hijo de Steven Seagal, Kentaro Seagal.

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