Death note: The last name
Nacionalidad Japon
Año 2006
Director Shusuke Kaneko
Interpretes Tatsuya Fujiwara, Kinichi Matsuyama, Nana Katase, Erika Toda, Takeshi Kaga, Sota Aoyama
 

Dice el topicazo que segundas partes nunca fueron buenas. Pues bien, aunque nunca he sido partidario de esta frase hecha, tengo que reconocer que ésta "Death note: The last name" bajo mi punto de vista y a mi pesar, puede fácilmente encajar con su mensaje.

Y es que claro, tras una primera parte tan atractiva como fue su entrega original - recomiendo leer la reseña si no se ha hecho ya - con un desarrollo no solo fiel a la obra de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata si no incluso - otra vez bajo mi punto de vista - acertada con las pequeñas licencias argumentales que se tomaron los responsables de la saga, no es de recibo encontrarse con una película tan distante con la trama y espíritu del manga original y a la vez tan... aburrida.

Una primera y significativa "instantánea" antes de comenzar a defender los que seguro a alguien les parecerán insultantes calificativos: si terminaba la reseña de la primera parte con una anécdota que hacía referencia a que nunca había visto a mi mujer tan atenta a la pantalla de la televisión como en aquella ocasión, en ésta tengo que decir que superado el primer tercio de la película mi señora esposa yacía ya en los plácidos brazos de Morfeo... por mucho que me pese reconocer lo "cornudo" que soy.... Bromas aparte, vayamos al centro de la polémica.

Para empezar, "Death note: The last name" le hace un flaco favor a la trama ideada por Tsugumi Ohba. Las diferencias son tales que poco importa que por ejemplo conozcamos desde un inicio la identidad del segundo Kira y que para postre ésta se presente como eso, como "Segundo Kira" cuando en el manga intenta hacerse pasar por el único hasta el momento conocido.

A partir de ahí se intenta regresar al cauce original pero volviendo a sacrificar la fidelización no perdiendo de vista el nuevo derrotero escogido. Me explico; en el manga tenemos una escena clave desarrollada a las puertas de una emisora de televisión; un pasaje importante porque sirve para, entre otras, mostrarnos de que pasta está hecho - siguiendo con las frases hechas - el patriarca de la familia Yagami.

Aquí ésta ejerce de anfitriona de uno de los nuevos - inventados - personajes de la serie como es esa ambiciosa presentadora de televisión y su entorno, personaje que en sustitución de la originaria "Corporación Yotsuba" se ha creído conveniente crear con tal de dar una mas rápida solución a la trama ideada por Light para disipar todas las sospechas que recaían sobre él. Sin embargo creo que la decisión no ha sido todo lo acertada que se esperaba y no solo por la desvirtuación de la trama original.

La presentadora Kiyomi Takada resulta superficial y hasta superflua. Vuelve a incidir en los mismos errores en los que cayó Light moviéndose por el puro egoísmo con lo que no aumenta el abanico de matices de sus personajes y por momentos, al igual que en la parte original, con tal de potenciar la presencia femenina termina por resultar una figura decorativa cuando nos hace apariciones tan sugerentes como esas en las que reposa en el sofá con tan solo un negligé y unas largas piernas que lucir.

Quizás, aunque no tenga tampoco mucha relación/explicación, todo radica en que los responsables del film buscaban cerrar la serie sin dejar cabos sueltos y contrariamente, han errado el tiro.

Si el primer "Death note" adaptaba los tomos - según su publicación en España - primero al tercero, ésta "The last name" se alarga hasta mediados del séptimo dejando no solo los cinco restantes en el limbo si no cerrándose toda posibilidad de adaptarlos. ¿Explicación?. La desconozco; no sé si el motivo fue un deseo expreso de los dueños de los derechos o una decisión - repito, errónea - de los responsables del film pero la cuestión es que el desenlace del film no hace justicia a una historia tan trabajada y densa como la urdida por Tsugumi Ohba y Takeshi Obata.

No solo es la desaparición de la compañía/grupo Yotsuba con la consecuente perdida de subtramas como la protagonizada por Misa y Matsuda que da mayor peso especifico a los personajes secundarios, es ignorar a Near y Mello en pos de zanjar una saga que había resultado todo un éxito comercial. ¿Matar la gallina de los huevos de oro?.

Sin embargo, poco importa esto para el que desconozca la historia original. En éste caso la película no resulta mucho mas satisfactoria ya que, entrando en el terreno del hastío que había aventurado al comienzo de la reseña, la película carece de la tensión y por lo tanto interés de la primera.

Conocidas las identidades de los tres Kiras el film intenta que el único misterio no sea la que por otra parte sería habitual investigación policial para dar con el paradero de los mas recientes "conversos", si no que se centra en los pasos dados por nuestros, sarcásticamente, héroes para volver a ser los villanos de la función. Una paradoja que contrasta con el carácter, esta vez sí, heroico con el que se ha querido revestir a por ejemplo el patriarca de la familia Yagami.

Pero dejémonos de argumentos y vayamos a esos detalles que provocaron mi aburrimiento. Para empezar, resulta incompresible la desaparición de la banda sonora. Se puede contar con los dedos de la mano las escenas en las que ésta aparece y lo peor es que, salvo las claves de desenlace, el resto de temas resultan indignos - sí, indignos - de una producción de éste calibre. Por ejemplo, solo hay que ver - oír - el "chumba-chumba" de la escena en la que Misa se encuentra a L y a Light en el instituto. Una cosa es querer acentuar la escena con la por otra parte desentonada comicidad que demuestra haciendo un acercamiento al estilo musical que podría representar la estrella femenina y otra, que el tema - si se puede llamar así - se limite a los ritmos preconfigurados de cualquier pianillo electrónico de aquellos añejos "Casios". Pero como decía, los peor son los silencios.

Secundando a esto lo que también francamente me ha defraudado es la interpretación y dirección de los actores que componen la misma. Por una parte nos encontramos con que por mucho afán que tengan algunos artistas en realizar cameos en forma de víctimas propiciatorias del cuaderno protagonista, esto no les da permiso para fingir muertes que mas parecen estar provocadas por un ataque de la popular Sadako que por un fallo cardiaco.

Por otro y en la misma línea tenemos ese primer asesinato del segundo Kira. Pues bien, la gente convocada frente a la gran pantalla situada en la calle huye despavorida al ver la muerte en directo del presentador como si ellos mismos corriesen peligro. ¿Alguien se cree esta escena?. Y lo peor es que tan solo segundos después se ponen animar al mismo Kira tras un discursillo que parece estar escrito por un fascista de segunda. Incomprensible.

Pero si hablamos de discursos tenemos que hacer mención a esos laaaaaargos minutos finales llenos de consignas hipócritas y que incluso a mi parecer rozan el ridículo. Tras dos horas de sufrimiento - cínico que es uno - a nadie le interesa la moralina de unos minutos que no aportan nada nuevo y que incluso llegan a estropear - el saludo marcial de Yagami-San - lo único destacable para mi del film como es la despedida de L. No me extraña por otra parte que éste personaje haya sido elegido para protagonizar por sí solo un "spin-off".

Para terminar, lamentar que ese cuidado por los detalles que caracterizó a la primera parte aquí haya sido totalmente diezmado. No es que los nuevos Shinigamis - atención a Jellas - hayan perdido la credibilidad de la que disfrutó Ryuk si no que echamos de menos esos guiños/replicas que hacían de la cámara de Shusuke Kaneko un calco de los dibujos de Obata. Véase por ejemplo el abrazo entre Light y Misa cuando éste acepta ser su novio en el que echamos a faltar esa sonrisa cómplice con la que dio a entender que solo la quería como "herramienta".

Resumiendo, "DN: The last name" bajo mi punto de vista defrauda tanto al "liquidar" las estupendas sensaciones dejadas por su predecesora como por malograr el argumento del manga. Demasiado larga y demasiado prepotente al creer que podía conjeturar algo mejor que el desarrollo original. Solo me queda la duda de saber que hubiese ocurrido de existir una tercera parte ciñéndose a la obra de sus creadores. Pero bueno, como siempre, tan solo es mi opinión.

Tras la muerte de Shiori, Light se incorporará al equipo policial de su padre con tal de detener a Kira. Sin embargo su "reclutamiento" responde todavía a las sospechas que mantiene L sobre su segunda identidad. En medio de este juego de astucia aparecerá un segundo Kira que apoyando al original sigue con su cruzada contra el crimen. Este "justiciero" no es otro que la estrella Misa, una jovencita con un pasado dramático que vive obsesionada con Kira. Cuando averigüe que éste es Light no solo querrá ser su novia si no que se transformará en el instrumento del joven.

Valoración
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