|
Dice
el topicazo que segundas partes nunca fueron buenas. Pues
bien, aunque nunca he sido partidario de esta frase hecha,
tengo que reconocer que ésta "Death note: The
last name" bajo mi punto de vista y a mi pesar, puede
fácilmente encajar con su mensaje.
Y
es que claro, tras una primera parte tan atractiva como fue
su entrega original - recomiendo leer la reseña si
no se ha hecho ya - con un desarrollo no solo fiel a la obra
de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata si no incluso - otra vez bajo
mi punto de vista - acertada con las pequeñas licencias
argumentales que se tomaron los responsables de la saga, no
es de recibo encontrarse con una película tan distante
con la trama y espíritu del manga original y a la vez
tan... aburrida.
Una
primera y significativa "instantánea" antes
de comenzar a defender los que seguro a alguien les parecerán
insultantes calificativos: si terminaba la reseña de
la primera parte con una anécdota que hacía
referencia a que nunca había visto a mi mujer tan atenta
a la pantalla de la televisión como en aquella ocasión,
en ésta tengo que decir que superado el primer tercio
de la película mi señora esposa yacía
ya en los plácidos brazos de Morfeo... por mucho que
me pese reconocer lo "cornudo" que soy.... Bromas
aparte, vayamos al centro de la polémica.
Para
empezar, "Death note: The last name" le hace un
flaco favor a la trama ideada por Tsugumi Ohba. Las diferencias
son tales que poco importa que por ejemplo conozcamos desde
un inicio la identidad del segundo Kira y que para postre
ésta se presente como eso, como "Segundo Kira"
cuando en el manga intenta hacerse pasar por el único
hasta el momento conocido.
A
partir de ahí se intenta regresar al cauce original
pero volviendo a sacrificar la fidelización no perdiendo
de vista el nuevo derrotero escogido. Me explico; en el manga
tenemos una escena clave desarrollada a las puertas de una
emisora de televisión; un pasaje importante porque
sirve para, entre otras, mostrarnos de que pasta está
hecho - siguiendo con las frases hechas - el patriarca de
la familia Yagami.
Aquí
ésta ejerce de anfitriona de uno de los nuevos - inventados
- personajes de la serie como es esa ambiciosa presentadora
de televisión y su entorno, personaje que en sustitución
de la originaria "Corporación Yotsuba" se
ha creído conveniente crear con tal de dar una mas
rápida solución a la trama ideada por Light
para disipar todas las sospechas que recaían sobre
él. Sin embargo creo que la decisión no ha sido
todo lo acertada que se esperaba y no solo por la desvirtuación
de la trama original.
La
presentadora Kiyomi Takada resulta superficial y hasta superflua.
Vuelve a incidir en los mismos errores en los que cayó
Light moviéndose por el puro egoísmo con lo
que no aumenta el abanico de matices de sus personajes y por
momentos, al igual que en la parte original, con tal de potenciar
la presencia femenina termina por resultar una figura decorativa
cuando nos hace apariciones tan sugerentes como esas en las
que reposa en el sofá con tan solo un negligé
y unas largas piernas que lucir.
Quizás,
aunque no tenga tampoco mucha relación/explicación,
todo radica en que los responsables del film buscaban cerrar
la serie sin dejar cabos sueltos y contrariamente, han errado
el tiro.
Si
el primer "Death note" adaptaba los tomos - según
su publicación en España - primero al tercero,
ésta "The last name" se alarga hasta mediados
del séptimo dejando no solo los cinco restantes en
el limbo si no cerrándose toda posibilidad de adaptarlos.
¿Explicación?. La desconozco; no sé si
el motivo fue un deseo expreso de los dueños de los
derechos o una decisión - repito, errónea -
de los responsables del film pero la cuestión es que
el desenlace del film no hace justicia a una historia tan
trabajada y densa como la urdida por Tsugumi Ohba y Takeshi
Obata.
No
solo es la desaparición de la compañía/grupo
Yotsuba con la consecuente perdida de subtramas como la protagonizada
por Misa y Matsuda que da mayor peso especifico a los personajes
secundarios, es ignorar a Near y Mello en pos de zanjar una
saga que había resultado todo un éxito comercial.
¿Matar la gallina de los huevos de oro?.
Sin
embargo, poco importa esto para el que desconozca la historia
original. En éste caso la película no resulta
mucho mas satisfactoria ya que, entrando en el terreno del
hastío que había aventurado al comienzo de la
reseña, la película carece de la tensión
y por lo tanto interés de la primera.
Conocidas
las identidades de los tres Kiras el film intenta que el único
misterio no sea la que por otra parte sería habitual
investigación policial para dar con el paradero de
los mas recientes "conversos", si no que se centra
en los pasos dados por nuestros, sarcásticamente, héroes
para volver a ser los villanos de la función. Una paradoja
que contrasta con el carácter, esta vez sí,
heroico con el que se ha querido revestir a por ejemplo el
patriarca de la familia Yagami.
Pero
dejémonos de argumentos y vayamos a esos detalles que
provocaron mi aburrimiento. Para empezar, resulta incompresible
la desaparición de la banda sonora. Se puede contar
con los dedos de la mano las escenas en las que ésta
aparece y lo peor es que, salvo las claves de desenlace, el
resto de temas resultan indignos - sí, indignos - de
una producción de éste calibre. Por ejemplo,
solo hay que ver - oír - el "chumba-chumba"
de la escena en la que Misa se encuentra a L y a Light en
el instituto. Una cosa es querer acentuar la escena con la
por otra parte desentonada comicidad que demuestra haciendo
un acercamiento al estilo musical que podría representar
la estrella femenina y otra, que el tema - si se puede llamar
así - se limite a los ritmos preconfigurados de cualquier
pianillo electrónico de aquellos añejos "Casios".
Pero como decía, los peor son los silencios.
Secundando
a esto lo que también francamente me ha defraudado
es la interpretación y dirección de los actores
que componen la misma. Por una parte nos encontramos con que
por mucho afán que tengan algunos artistas en realizar
cameos en forma de víctimas propiciatorias del cuaderno
protagonista, esto no les da permiso para fingir muertes que
mas parecen estar provocadas por un ataque de la popular Sadako
que por un fallo cardiaco.
Por
otro y en la misma línea tenemos ese primer asesinato
del segundo Kira. Pues bien, la gente convocada frente a la
gran pantalla situada en la calle huye despavorida al ver
la muerte en directo del presentador como si ellos mismos
corriesen peligro. ¿Alguien se cree esta escena?. Y
lo peor es que tan solo segundos después se ponen animar
al mismo Kira tras un discursillo que parece estar escrito
por un fascista de segunda. Incomprensible.
Pero
si hablamos de discursos tenemos que hacer mención
a esos laaaaaargos minutos finales llenos de consignas hipócritas
y que incluso a mi parecer rozan el ridículo. Tras
dos horas de sufrimiento - cínico que es uno - a nadie
le interesa la moralina de unos minutos que no aportan nada
nuevo y que incluso llegan a estropear - el saludo marcial
de Yagami-San - lo único destacable para mi del film
como es la despedida de L. No me extraña por otra parte
que éste personaje haya sido elegido para protagonizar
por sí solo un "spin-off".
Para
terminar, lamentar que ese cuidado por los detalles que caracterizó
a la primera parte aquí haya sido totalmente diezmado.
No es que los nuevos Shinigamis - atención a Jellas
- hayan perdido la credibilidad de la que disfrutó
Ryuk si no que echamos de menos esos guiños/replicas
que hacían de la cámara de Shusuke Kaneko un
calco de los dibujos de Obata. Véase por ejemplo el
abrazo entre Light y Misa cuando éste acepta ser su
novio en el que echamos a faltar esa sonrisa cómplice
con la que dio a entender que solo la quería como "herramienta".
Resumiendo,
"DN: The last name" bajo mi punto de vista defrauda
tanto al "liquidar" las estupendas sensaciones dejadas
por su predecesora como por malograr el argumento del manga.
Demasiado larga y demasiado prepotente al creer que podía
conjeturar algo mejor que el desarrollo original. Solo me
queda la duda de saber que hubiese ocurrido de existir una
tercera parte ciñéndose a la obra de sus creadores.
Pero bueno, como siempre, tan solo es mi opinión.
Tras
la muerte de Shiori, Light se incorporará al equipo
policial de su padre con tal de detener a Kira. Sin embargo
su "reclutamiento" responde todavía a las
sospechas que mantiene L sobre su segunda identidad. En medio
de este juego de astucia aparecerá un segundo Kira
que apoyando al original sigue con su cruzada contra el crimen.
Este "justiciero" no es otro que la estrella Misa,
una jovencita con un pasado dramático que vive obsesionada
con Kira. Cuando averigüe que éste es Light no
solo querrá ser su novia si no que se transformará
en el instrumento del joven.
|