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Como
últimamente suele suceder, del film que esperas mucho
resulta una decepción, o como en este caso, peor aún.
Y es que una y otra vez las criticas de unos y otros confunden
al personal. Yo por ejemplo seré el primero que os
haya "confundido" con algunas de mis reseñas.
Pero de ahí a como rezaban algunas criticas de "DOA
: FINAL" como "... fantasía de loco kung-fu...",
".... diversión al 200%...." y frases por
el estilo va un trecho. Para eso prefiero seguir mi estrategia
de calificar a casi todo de regular o ensalzar lo negativo
de un film para que luego si te gusta el film me taches a
mí de "cretino exigente" y al menos no de
"hipócrita" o "farsante" como las
personas que han suscrito las frases anteriores. "Dead
or Alive : Final" sigue la estela de su anterior parte,
es decir mostrarnos la relaciones de unos protagonistas sin
aportar la originalidad de su predecesora y los que es peor,
sin entretener en demasía. Encima a Miike le entra
la vena conmovedora dejando sus habituales neuras en escena
excesivas, brutales y hasta soeces para hacernos un discurso
de libertades e independencia del individuo sobre el sistema.
Si, aunque os parezca mentira, Miike se mete a político
en este film aunque intente dar un mensaje completamente opuesto,
el de borrar de la faz de la tierra a estos mismos burócratas.
Sus protagonistas quizás cansados de unos personajes
ya encasillados, aunque jueguen papeles diferentes pues esta
vez el policía es Riki Takeuchi, trabajan hasta con
desgana contagiándose de la desmotivación de
su director y eso que el film comienza con fuerza reflejándonos
un Japón, en particular un Hong Kong que pasa por Yokohama
invadido por los chinos y con un espectacular dragón-avión
sobrevolando la ciudad. Pero a partir de ahí se vuelve
previsible y de falso sentimentalismo donde lo mejor son sus,
por otro lado escasísimas escenas de acción,
tan solo tres y algunos de sus efectos digitales, también
muy limitados. El resto, lento y sin interés. Solo
para esperar su alucinante minuto final siguiendo la filosofía
de su parte original.
2300
y algo. Yokohama está bajo las ordenes de un alcalde
que obliga a tomar una droga para controlar el crecimiento
de la población. Su lugarteniente, un oficial de la
policía se dedica a perseguir a una pequeña
unidad de resistencia que lucha por la libertad de los individuos.
A estos se incorporará un ciborg de combate que vagabundea
por el mundo. En una operación de intento de asesinato
del alcalde por accidente secuestrarán al hijo del
policía. A cambio del chaval pedirán a alguno
de sus amigos presos. Pero el burócrata tiene su propio
plan para de paso eliminar a la banda utilizando a estos mismos
presos. Esto producirá que el protagonista vaya dándose
cuenta de alguna de las situaciones. Pronto otro dramático
descubrimiento provocará lo que desde el inicio nos
esperábamos...

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