Dead or Alive : Final
Nacionalidad Japon
Año 2002
Director Takeshi Miike
Interpretes Riki Takeuchi, Sho Aikawa, Josie Ho, Terence Yin
 

Como últimamente suele suceder, del film que esperas mucho resulta una decepción, o como en este caso, peor aún. Y es que una y otra vez las criticas de unos y otros confunden al personal. Yo por ejemplo seré el primero que os haya "confundido" con algunas de mis reseñas. Pero de ahí a como rezaban algunas criticas de "DOA : FINAL" como "... fantasía de loco kung-fu...", ".... diversión al 200%...." y frases por el estilo va un trecho. Para eso prefiero seguir mi estrategia de calificar a casi todo de regular o ensalzar lo negativo de un film para que luego si te gusta el film me taches a mí de "cretino exigente" y al menos no de "hipócrita" o "farsante" como las personas que han suscrito las frases anteriores. "Dead or Alive : Final" sigue la estela de su anterior parte, es decir mostrarnos la relaciones de unos protagonistas sin aportar la originalidad de su predecesora y los que es peor, sin entretener en demasía. Encima a Miike le entra la vena conmovedora dejando sus habituales neuras en escena excesivas, brutales y hasta soeces para hacernos un discurso de libertades e independencia del individuo sobre el sistema. Si, aunque os parezca mentira, Miike se mete a político en este film aunque intente dar un mensaje completamente opuesto, el de borrar de la faz de la tierra a estos mismos burócratas. Sus protagonistas quizás cansados de unos personajes ya encasillados, aunque jueguen papeles diferentes pues esta vez el policía es Riki Takeuchi, trabajan hasta con desgana contagiándose de la desmotivación de su director y eso que el film comienza con fuerza reflejándonos un Japón, en particular un Hong Kong que pasa por Yokohama invadido por los chinos y con un espectacular dragón-avión sobrevolando la ciudad. Pero a partir de ahí se vuelve previsible y de falso sentimentalismo donde lo mejor son sus, por otro lado escasísimas escenas de acción, tan solo tres y algunos de sus efectos digitales, también muy limitados. El resto, lento y sin interés. Solo para esperar su alucinante minuto final siguiendo la filosofía de su parte original.

2300 y algo. Yokohama está bajo las ordenes de un alcalde que obliga a tomar una droga para controlar el crecimiento de la población. Su lugarteniente, un oficial de la policía se dedica a perseguir a una pequeña unidad de resistencia que lucha por la libertad de los individuos. A estos se incorporará un ciborg de combate que vagabundea por el mundo. En una operación de intento de asesinato del alcalde por accidente secuestrarán al hijo del policía. A cambio del chaval pedirán a alguno de sus amigos presos. Pero el burócrata tiene su propio plan para de paso eliminar a la banda utilizando a estos mismos presos. Esto producirá que el protagonista vaya dándose cuenta de alguna de las situaciones. Pronto otro dramático descubrimiento provocará lo que desde el inicio nos esperábamos...

 

Valoración
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