Dead or Alive
Nacionalidad Japon
Año 2000
Director Takeshi Miike
Interpretes Riki Takeuchi, Sho Aikawa, Renji Ishibashi
 

Quizás la expectativa creada por esta película es lo que ha perjudicado a mi criterio. Y no es que la película sea mala. Al contrario, pero si mientras la imagen creada era la de una adrenalitica cinta de acción la realidad nos trae un drama mafioso con algunas impactantes imágenes. Eso sí, de acción bestial y con una cierta ¿sorpresa? final.

Un grupo de individuos descendientes de inmigrantes chinos planean hacerse con el negocio de la droga y la prostitución apoyados en la sombra por la mafia de Taiwan. Para ello deberán primero eliminar a las mafias reinantes en la zona. Los propios jakuyas y la importada triada. Las primeras escaramuzas hacen creer a la policía que se enfrentan a una guerra de bandas pero pronto hablando con ambas partes y descubriendo la buenas relaciones existentes que se trata de otra facción. Ahí comenzará una dura investigación que llevará al policía encargado a limites mas allá de los deseados. Por si fuera poco la dificultad, las relaciones familiares ya de por si complicadas con su esposa empeora por la enfermedad de su hija. Por este motivo tiene que aceptar sobornos de la mafia para solventar la operación de su hija. Mientras la banda sufre sus primeras bajas cuando son descubiertas algunas de sus fuentes mientras que las relaciones entre los diferentes miembros empeora sobre todo entre el líder y su hermano "especial". Pero pronto los cabos se irán atando y cuando estos acaben con las bandas largamente dominantes en la zona con consecuencias secundarias será el detonante para que nuestro protagonista provoque el encuentro definitivo.

Y menudo encuentro. Dejará boquiabierto a mas de uno. Quizás lo mas irreverente, irreal e imprevisto en un film. "Sencillamente" nos encontraremos con un film muy al estilo Kitano (incluso el protagonista copia carácter y vestuario) salpicado por un apreciable drama y, como en todo film de Miike, sus clásicas barbaridades que en ésta ocasión se encuentra algo mas subido de tono, como la escena de la zoofilia con la mujer del soplón, el "baño" en cierta sustancia de la novia del protagonista, la rica fritura de la mano de uno de los maleantes, el truculento disparo a bocajarro al principio del film o el "sutil" lanzador de cuchillos. Pero sobre todo ese final. Recomendable a todo aquel de la nueva psicotopria japonesa y a su vez si eliminamos las "rarezas" a los amantes de la pasividad activa del estilo Kitano.

Valoración
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