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La
vuelta del tamdem "Hideo Nakata-Koji Suzuki", padres
del fenómeno "Ring", ha supuesto una simbiosis
entre el "thriller fantasmal" tan de moda últimamente
y el terror mas desgarrador de la famosa saga. Partiendo de
una historia bastante simple y un misterio bastante predecible
Suzuki incluye dos clases de terrores, el sobrenatural que
todos esperamos y el real, el de la madre que ve como pueden
quitarle la custodia de su hija. Quizás alguno puede
pensar que esta ultima vertiente reste importancia al primero
suavizando su contenido atenazante convirtiendo la historia
en un vulgar telefilm dramática de sobremesa. Nada
mas lejos de la realidad. Ahí entra en juego la habilidad
de Nakata que consigue ya no solo combinar los elementos fantásticos
sino envolverlo todo de tal atmósfera de pesadilla
que llega a ser difícil distinguir la angustia real
o ficticia que siente la protagonista. Elementos como el habitual
minimalismo japonés que afecta principalmente a su
banda sonora aquí está mucho mas cuidada, ya
no solo por una mayor presencia musical (impresionante en
sus minutos finales) sino por dotar de mayor importancia a
los sonidos en los de silencio con los que intentar lograr
algo de inquietud. Los clichés del realizador se repiten
durante todo el film, niña con el pelo largo en la
cara, amplios planos con apariciones, chirridos e incluso
la utilización de televisiones. Todo ello, hace que
la utilización del ascensor del edificio donde cohabitan
madre e hija se convierta en el detonante de las mas escalofriantes
situaciones como el video lo hizo en la mítica "Ring".
Para ir terminando dar dos apuntes. Uno positivo, como son
las interpretaciones de sus protagonistas ya no solo limitadas
a poner cara de susto derivadas del, como decíamos
al principio, drama personal de la madre y otro negativo,
aunque se deba mas a una opinión personal, como es
el tratamiento tan "blandito" que se le da al epilogo
cuando sin embargo algunos de sus minutos son de los que mas
inquietud producen. Finalizar destacando sus 10 minutos finales
(anteriores al susodicho epilogo) que bebiendo del "pozo"
de Sadako (nunca mejor dicho) pondrán el vello de punta
a mas de uno, jejejejejejjeje....
Itsumi
Matsubara es la joven madre de una niña de 6 años,
Ikuko, que se encuentra en pleno proceso de divorcio. La guerra
por la custodia de la niña a pesar de estar declinada
hacia su lado empezará a volverse cruenta saliendo
a la luz trapos sucios como pasadas crisis mentales. A todo
esto, la pareja se traslada a un nuevo apartamento. La vida
allí irá por los cauces normales si se exceptúa
una gotera que viene de la vivienda superior. La aparición
de un bolsito con el nombre de una niña desaparecida
dos años atrás será el detonante de aterradores
sucesos. Ikoku en el parvulario, donde acudía la misma
niña, se desmaya (o eso suponen), el bolsito aparece
una y otra vez a pesar de hacerlo desaparecer, la gotera crece
en el techo oyéndose en el techo los pasos de un niño
corriendo y al fin sus miedos se volverán realidad
cuando Itsumi comience a tener extrañas visiones que
la lleven incluso a percibir a la niña perdida. Todo
ello afectará a sus nervios viendo como puede perder
la custodia. La intervención de su abogado la tranquilizará
llegando incluso a disipar neuras relacionadas con el apartamento.
Pero ello no era invención suya como se suponía
y una noche se desatará la peor pesadilla...






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