¿Una
comedia de acción hongkonesa?. Ya oigo los gritos
del respetable por el fondo. Quizás a este subgénero
le está ocurriendo lo mismo que a su raíz,
es decir, está empezando a sufrir la indiferencia
del aficionado a causa de esos clichés habituales
en el género que desde hace años llevan permitiéndose
en su industria.
La
comedia hongkonesa debe mucho al humor cantonés que
perpetuaron como mas representativos los hermanos Hui en
la década de los setenta y ochenta con abrumador
resultado. No eran ellos los creadores de este humor pero
si que se convirtieron en una referencia no ya solo para
este tipo de cine sino para toda una generación de
nuevos cineastas. Este caldo de cultivo produjo que la comedia
ya denominada cantonesa fuese resistiendo a lo largo de
los años siguientes hasta llegar a nuestras fechas,
aunque todo sea dicho, adecuándose a los tiempos
que corren. De los Hui se pasó a Wong Jing y de ahí
a las decenas de veteranos y nuevos directores (Joe Ma,
Wai Ka-Fai, Vicent Kok, Stephen Fung, etc.) que intentan
sacar provecho de la nostalgia de cada individuo. El problema,
para el que no disfrute de este tipo de humor algo absurdo
y poco elaborado, es que en lugar de encontrarnos con films
ocasionales que intentan sacar provecho de ello nos situamos
frente a una generalización que abarca a casi toda
la producción del género.
La
ramificación que tocamos con este film es una de
las afectadas por esta tendencia aunque a tenor de lo dicho
ya deberíamos llamar costumbre. Si en los ochenta
y noventa muchos eran los títulos que combinaban
estas practicas con algo muy propio también en Hong
Kong como es la acción física y pirotécnica
en los últimos años estamos siendo testigos
de como esto es sustituido por otro modismo como son los
trucos y efectos especiales, algo que por otra parte tampoco
ayuda dado el carácter irreal e ilógico del
mismo. Pero claro, todo depende del gusto de cada uno y
aunque en Hong Kong - y Oriente - esto es lo que gusta,
en Occidente se prefiere otro tipo de humor.
Por
eso, y ya entrando de pleno en el film, cuando digo que
este film es muy "al gusto" occidental en parte
no me equivoco. Y digo en parte porque al ciento por ciento
no es cierto. Por un lado sí, porque nos encontramos
ante una típica "buddy movie" norteamericana:
un par de policías - uniformados en traje de chaqueta
negro, algo insólito en Hong Kong - que siguiendo
el tópico dejan la inicial antipatía para
llevar a la máxima expresión el significado
de la palabra amistad. "Arma letal", "El
ultimo boy-scout", "El novato" o "Colegas
a la fuerza" son algunos de los títulos mas
representativos.
Pero
por otro lado no tanto si empezamos a escarbar - y no mucho
- en los nombres que figuran como cabezas visibles. Y es
que por ejemplo su director Dante Lam es uno de esos directores
atípicos que trabajando ocasionalmente con el género
no se ha caracterizado por seguir las tendencias de su alrededor
y sí, casualmente, las de occidente; por ejemplo,
junto a Gordon Chan - socio habitual de Lam - dirigió
"Beast Cops" una de las mejores comedias de acción
de los últimos tiempos pero que no dejaba de tener
cierta afinidad con el trabajo de Quentin Tarantino. Sin
embargo Lam realizó otros tantos films igual de reconocidos
como "Jiang Hu, the triad zone" y "Runaway",
donde dejó sus propias huellas de identidad diferenciándose
tanto del estilo autóctono como foráneo. Y
aquí vuelve a tomar esta vereda.
Pero
continuando con los nombres. Sorprende nada mas comenzar,
ver en sus títulos de crédito el nombre de
Chan Hing-Kai. Vamos, que no soy una enciclopedia y esto
solo sería otro "nombre" mas si no fuese
porque Hing-Kai es el autor de uno de esos film míticos
como "A better tomorrow" y eso ya si que es algo
para retener en la memoria. Pero es que ya recurriendo a
otros medios compruebas que Hing-Kai, además de ser
un habitual "recurso" de Dante Lam es el creador
de otros libretos como "The final option", "Thunderbolt"
o "Hitman", films con cierto prestigio dentro
del campo de la acción. Con esto y lo dicho sobre
su realizador ya se pueden sacar algunas conclusiones que
refrendan esa identidad inconformista a la que me refería.
Pero mas que con palabras y curriculums demostrémoslo
con hechos.
El
film contiene unos primeros cinco minutos arrebatadores;
es mas, me atrevería a decir que los cinco primeros
minutos mejores del año en Hong Kong. La confusión,
el enredo y lo inesperado son los ingredientes de un aperitivo
presentado con unas formas nada convencionales - estelas,
aceleraciones, giros de cámaras, etc - y todo ello
alrededor del rescate de una rehén amenazada a punta
de pistola sentada a una mesa. Y por si faltase algo, salpimentado
con humor, mucho humor. Esto que puede parecer el típico
inicio con gancho se verá refrendado no solo con
los mismos elementos a lo largo del film sino con unas buenas
dosis de acción... y de la buena. En el segundo tercio
del film podremos ver un tiroteo con persecución
de coches incluido como no se había visto hace tiempo
en la excolonia británica. Que bien nos podrá
parecer algo trasnochada si nos fijamos en las superproducciones
norteamericanas o, sin ir mas lejos, en aquellos films de
finales de los ochenta principios de los noventa de la misma
Hong Kong pero que satisfará al menos a los aficionados
que sufran de ataques de nostalgia.
Pero
volvamos a lo dicho líneas arriba. El humor del film
dista de ser ese con el que hemos comenzado la reseña.
Aquí existe una laboriosidad a la hora de construir
los gags; casi podríamos hablar de "ingenio".
Desde un duelo con una silla de despacho con final hilarante
hasta una declaración de amor por parte de un impagable
Danny Lee, otra de las referencias que nos remontan a otro
tiempo.
Pero
como todo - o casi todo de no ser una obra maestra o similar
- tenemos un "lado oscuro" y en esta ocasión,
aunque sin ser alarmante, si que es llamativo. Por un lado,
la excesiva dependencia de la colocación de gags.
Me explico; por meter esos sketchs de los que hablábamos
antes a veces se cometen mínimos errores de continuidad
al verse forzados dentro de la trama. Por no hablar de la
artificialidad de otros como la inclusión de un duelo
entre los protagonistas en su misma oficina sin atender
a las consecuencias que por demás se obvian.
Por
el otro lado, la presencia de Eason Chan. Esto va por barrios
como dice aquel pero Chan es un actor de esos que diríamos
propicios para la comedia cantonesa. Mucha espontaneidad,
mucho maniqueísmo pero por el mismo motivo, poca
sobriedad cuando el momento lo requiere. Y eso que al "bueno"
de Chan lo hemos visto en otras ocasiones - "Funeral
march" - bordando un papel dramático. Alguno
me dirá que eso era lo que se buscaba, el contraste
entre el cada vez mas competente Kwok y el alegre Chan pero
el problema es que este no se ajusta al papel de playboy
adjudicado. ¿Acaso no hay actores de su talla y corte
que aparenten mejor ser ese galán que requiere la
historia?. ¿Acaso no tendrán los roles cambiados?.
Esto
me lleva a un apunte aunque fuera ya de lo negativo de la
historia. Aquí he visto una escena que hasta el momento
no recuerdo haber visionado en un film que no estuviese
incluido en la Cat. III. Por mor del supuesto atractivo
de Chan, en una secuencia este besa a Yumiko Cheng en el
que se ve claramente como le introduce la lengua en la boca.
Puede parecer una tontería pero no lo es.
Y
ya que estamos con escenas insólitas. Tenemos otra
en la que, siguiendo con lo dicho de la diligencia en las
escenas de acción, se ve claramente como Chan y Kwok
caen al vacío sin apreciarse truco de cables o superposición
de imágenes. Por contra, en otra secuencia se aprecia
como unos disparos en un cristal son incluidos a posteriori
- postproducción - distinguiéndose notable
y negativamente.
Resumiendo,
una de esas ocasiones donde no se sabe si estamos frente
a una comedia con acción o a un film de acción
con humor. En ambos casos, nos encontramos con un film fresco,
diferenciado claramente de otros congéneres y con
una eficacia técnica al nivel de cualquier otra producción
occidental. Un ejemplo de cómo en Hong Kong cada
vez mas se desechan los tics de otros tiempos - a veces
recurriendo a elementos de aquel entonces - buscando un
prestigio perdido. Hora y media de diversión.
Y.
T. Lee (Aaron Kwok) y K. C. Chan (Eason Chan) son dos agentes
de la Interpol a los que se les ha encargado que detengan
a un conocido ladrón internacional recién
aterrizado en Hong Kong. Ninguno de ellos es un agente modelo;
Y. T. es un afamado tirador al que se le achaca ser demasiado
impulsivo y K. C. es inteligente y resolutivo pero se pierde
entre las faldas de las mujeres. Pronto averiguarán
porque su presa está en la ciudad cuando un valioso
collar llegue desde el extranjero. Sin embargo sus pesquisas
llegarán demasiado tarde y la banda de ladrones liderados
por su objetivo saldrán victoriosos. Pero no todo
saldrá mal, conseguirán capturar a una de
las integrantes de la banda que les conducirá hasta
el cabecilla de la organización.
P.D.:
Aunque cuando se inició el proyecto muchas fueron
las voces que dijeron que este film era una secuela del
"Hit team" dirigido por el mismo realizador el
tiempo ha demostrado que lo único en común
ha sido algunos de los componentes del staff técnico
y artístico, la acción y... el juego de palabra
de ambos títulos.