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Al
menos se le ha de conceder que el inicio del film sea original.
Y no me refiero solo a esa manera tan peculiar de ofrecer
los títulos de crédito sino a incluir al protagonista
de la misma, Amitabh Bachchan, como si de un novel se tratase
precediéndolo de un cómico "Introducing".
Uno
no puede hacer otra cosa que soltar una carcajada pero claro,
ahora que ya lo he contado…
La
cuestión es que en los subsiguientes minutos "Paa"
seguirá ofreciéndonos una imagen fresca contrapuesta
a la otra impronta que uno se haría de la misma en
Occidente. Me explico.
Estoy
seguro que un film con un enfermo de Progeria - Síndrome
de Envejecimiento Prematuro - en Occidente no podría
encuadrarse mas que en el género del drama, dramón
de sobremesa me atrevería hasta asegurar.
Por
suerte su director y guionista R. Balki se acoge mas al estilo
"feliz" del producto hindú que al neorrealista
que arrasa en el otro lado del mundo.
Pero
no adelantemos acontecimientos y sigamos por la inspiración
del film.
Muchos
opinarán que éste nace a raíz del éxito
de "El curioso caso de Benjamin Button" donde se
recrea una especie de Progeria inversa. Puede ser. Pero también
puede entrar en juego, anterior incluso a ésta, la
hongkonesa "Wait 'til You're Older" de Teddy Chan
con Andy Lau de protagonista. En ella un niño por arte
de magia - literalmente - va envejeciendo transmitiendo una
serie de mensajes con un cierto paralelismo a ésta.
En
ambos casos se recurría a lo fantástico para
llamar la atención del espectador. En "Paa"
esto se sustituye por una especie de candor que provoca que
hasta uno se olvide del triste porvenir del protagonista,
resultando algo fantástico igualmente. Y es que hasta
el humor entra en juego para hacernos olvidar la tragedia
que vive la familia del protagonista para aparentemente convocar
esa magia que no me canso de destacar cuando hablo de un buen
film de ésta procedencia.
Sin
embargo en ésta ocasión el conjuro no llega
a culminar a causa principalmente de dos razones: una, la
excesiva necesidad de encajar las piezas y dos, la propia
idiosincrasia de la familia Bachchan.
Sobre
lo primero; resulta muy forzada la relación de los
padres de la criatura. Le resta espontaneidad y por el contrario
lo impregna de cierta edulcoración innecesaria. Frente
a la madurez de la historia destaca negativamente.
Sobre
lo segundo, ya es algo mas complicado. Como si de un agradecimiento
se tratase - a lo mejor era algo obligado, quien sabe - hacia
sus productores, R. Balki parece haberse visto y revisto tanto
la saga "Sarkar" protagonizada por los dos Bachchan
como "Guru", en éste caso encabezada únicamente
por el benjamín de la familia. Así se nos brinda
una visión partidista del mundo político ofreciendo
la mejor cara de ésta denostada… ¿profesión?.
Y es que conviene recordar que mientras el propio "Big
B" fue parlamentario durante 3 años en la década
de los ochenta, su señora esposa Jaya Bachchan ocupa
- ocupaba ya que renunció a su escaño a principios
del 2010 - un lugar relevante en la propia cámara desde
hace bastantes años.
De
tal guisa y como decía, para limpiar la imagen de los
políticos del país tan denostada lógicamente
por la corrupción que azota a la India, el film nos
presentará al político mas integro que nunca
hayamos visto, no solo audaz repartiendo responsabilidades
con el mundo de la prensa sino campeón del populacho
demostrándose el mejor servidor y protector del mismo.
Recapitulando, esto sí que es fantasia.
Ésta
claro que esto es algo habitual en la industria cinematográfica
del país remarcándose incluso mas en otras localizaciones
como Tollywood o Kollywood con cineastas apostados a la izquierda
de lo políticamente correcto denunciando y reivindicando
posturas e injusticias; pero cuando como aquí resulta
tan exagerado y además se ven tan claras las intenciones
de sus responsables, uno no puede mas que esbozar una sonrisa
no ya de complicidad sino de casi vergüenza ajena. Pero
no seamos tan extremistas ya que esto, junto a lo dicho de
lo forzado de la relación de los progenitores del protagonista,
lo único que provoca es que no llegue a cuajar - al
menos a mi - la historia.
Y
cuando el peligroso aburrimiento esté a punto de hacer
acto de aparición el film se olvidará - menos
mal - de toda consigna dirigida o intencionada para entrar
en una segunda parte mas próxima a una fábula
que al panfleto propagandístico que estábamos
viendo.
En
la segunda hora se nos dará paso a la historia mas
cercana y humana, la que nos trae la relación entre
padre e hijo. Pero que nadie se asuste, que lo de fábula
no viene por lo de cuento de hadas. En esos minutos R. Balki
nos situará como testigos de excepción de la
pareja, convirtiéndonos en un colega mas de la panda,
cómplices de sus bromas y ocurrencias. El secreto no
solo radica en mantener al personaje de Abhishek en la inopia
sino en recurrir al ingenio para construir diálogos
que en algunos momentos rozan la brillantez.
La
parte mala viene en relación con lo criticado en la
parte anterior, es decir, que se le ve el plumero allanando
el terreno para un final que no por mas esperado resulta menos
efectivo.
¿Y
qué decir sobre éste?. Pues lo dicho ya, que
resulta previsible y que afea un tanto la plana respecto al
tono general del film pero que en todo caso se hace necesario.
No obstante conviene aplaudirle ese golpe de efecto con el
que se derriba el muro entre los progenitores del "chaval"
que en cierta manera sirve de vehículo de la metáfora
de la película.
Antes
de terminar destacar la labor del gran Amitabh. Teniendo el
papel que tiene resulta obvio que por poco que hiciese el
público y la crítica le aplaudirían pero
por debajo de la superficie le vemos detalles como p.e. la
difícil papeleta de enmascarar su característica
voz grave que evidencian OTRA VEZ lo grande que es éste
actor.
Para
acabar, la banda sonora. Para mi, mejor música que
letra y mejor fondo musical que canciones. Eso sí,
dejando de lado las "calidades" de la partitura
del Maestro Ilaiyaraaja hay una cosa que no me ha gustado
nada: existen muchos cortes en la banda sonora cuando pasan
de una escena a otra y no precisamente porque, como antiguamente
pasaba, no se ponía atención en éste
aspecto. Cabe que hace mas de diez años el nivel técnico
fuese precario pero ahora no lo entiendo ni apruebo, de ahí
mi denuncia. Ah y por cierto, de bailes nada.
Resumiendo,
"Paa" es una muy buena película a nivel técnico
- quitando esos cortes de la banda sonora que decía…
- y artístico como demuestran las 14 nominaciones a
los "Star Screen Awards" locales de las cuales se
alzó con 5 premios. Sin embargo a mi me parece un producto
irregular que enseña demasiado sus cartas, amañadas
para mas señas. Es efectiva, simpática y por
momentos brillante, pero queda lejos de otras obras maestras
con las que se le podría comparar.
Auro
es un niño de 12 años que padece Progeria, o
lo que es lo mismo, Síndrome de Envejecimiento Prematuro.
Criado únicamente por su madre y abuela, Auro es un
niño feliz como cualquier otro, querido en su escuela
y por todos aquellos que lo conocen. Un día hasta el
colegio acudirá un parlamentario para servir de juez
de un concurso sobre la India. Será Auro el ganador
con un proyecto inaudito conquistando al político.
Lo que no saben ambos es que en realidad son padre e hijo…
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