Kobe

Muchas veces me pregunto porque sigo haciendo esto. En el momento en que escribo estas líneas llevo algo así como nueve años con esta página web que con distintas etapas ha crecido mas allá de lo que mi simple ambición y conocimientos me permitían. Sin embargo, como siempre digo, sigo siendo y seré un ignorante en lo que al cine y mundo del entretenimiento asiático se refiere. Por lo tanto, ¿qué razón existe para que alguien como yo se siente delante del ordenador para explicar o analizar una película, disco o cualquier otra cosa víctima de mi - demasiadas veces - criterio equivocado?.

En un principio, cuando a finales de los noventa éramos tan solo un reducido grupo de personas que se reunían alrededor de esa pequeña tienda on-line "DYW Video Hunter " (seguro que sería de las pioneras en España y no solo en este campo) para charlar en el foro que tenían sobre el cine asiático, recuerdo que atesoraba las reseñas que allí gente como el propio DYW, DEF, Musashi, TON o GordonLiu escribían con afán. Yo mismo me lancé al ruedo con la misma intención que estos esperando que con nuestro entusiasmo contagiáramos a gente que hasta el momento desconocía las sensaciones que estas transmitían.

Luego, como siempre pasa, surgieron las discusiones conduciendo a que cada uno siguiese su camino y provocando que, como en mi caso, las ínfulas de notoriedad me animasen a crear mi propia Web para recoger mis reseñas.

El conclave

Sin embargo estos años solo me han traído mas quebraderos de cabeza, tiempo perdido y hasta criticas ofensivas que creo que no merecía. Pero seamos justos, "El Templo de Chan Poo" me ha dado otras cosas... - y no hablo precisamente en términos remunerativos - como por ejemplo AMISTADES.

Con algunos de los que citaba del Foro aún conservo una buena amistad e incluso, hablo diariamente con ellos vía "Messenger"; con DEF a pesar de la distancia que nos separa acabo de compartir un estupendo viaje a Japón y TON incluso forma ya parte de esta "congregación" aportando su sapiencia y sacrificado tiempo. Luego quedan otros baluartes anónimos pero igualmente de la misma época y origen como el Sr. Solís que a todas luces es uno de los pilares de la Web, NicoGiraldi, Samura, Alejandra Armendáriz o Héctor Garrido cuya amistad aún quiero conservar y que sin duda son otros personajes bien reconocibles dentro del mundillo.

Atrás quedaron gente como Javier del Barrio, Chico Viejo o Yamaoka que por distintos motivos decidieron abandonar esta ingrata aventura pero a los que siempre les agradeceré su apoyo y ayuda. Sin embargo mas allá de periplos personales y amistades casuales vía Messenger hay gente como las protagonistas de este artículo que merecen un reconocimiento.

1 de Abril del 2003. Salta la noticia: Leslie Cheung es encontrado muerto a los pies del edificio donde residía. Con pesar me dispuse, daba la notoriedad del trágico suceso, a notificar el hecho de inmediato en la Sección de Noticias de la Web, a los suscritos del Boletín vía mail e incluso en un programa radiofónico que con nostalgia se emitía por aquel entonces en mi ciudad.

A los días descubría para mi sorpresa que en Japón alguien se habían hecho eco de mi, digamos, proceder; les sorprendía - según me dijo la chica cuando me puse en contacto con ella - que alguien desde tan lejos pudiese tener interés y lamentase la perdida de la estrella. "PyonPyon" como me dijo que se llamaba - seguro un seudónimo - representaba a una Web conformada por seguidoras japonesas de la estrella hongkonesa y del cine en general de la excolonia británica, la ya célebre "Leslie Forever". La segunda sorpresa fue descubrir que la joven había estudiado español en el pasado y que quería mantener la relación epistolar mediante nuestro idioma, alejado del inglés, para así practicarlo.

El tiempo afianzó la relación llegando a veces a un grado de frikismo ciertamente acentuado por mi parte cuando le declaré mi admiración por su compatriota Riki Takeuchi. No obstante si el tiempo permitió no perder el contacto, el destino provocó que nos pudiésemos conocer en persona.

Así cuando este pasado mes de Abril el amigo DEF y un servidor realizamos ese viaje a Japón y ante la imposibilidad de pernoctar en Kyoto la mayorista nos ofreció la ciudad de Kobe, lugar de residencia de PyonPyon, todo se dispuso para que el "cara a cara" llegase sin remedio. Pese a mis reticencias a quedar con "Pyonpyon" y una amiga para cenar - me puse en su lugar y en lo violento de quedar con dos hombres desconocidos - la hospitalidad japonesa pudo mas que mi resistencia y a decir verdad, temor por una falta de comunicación que hiciese de la reunión algo cercano a una congregación religiosa con voto de silencio.

De tal guisa un 11 de Abril del 2007 quedamos en el Hall de nuestro hotel y no sin una anécdota que me callaré, derribamos las fronteras geográficas e idiomáticas por el simple hecho de tener una pasión compartida, el cine.

El detalle
Una tarjeta personalizada para recordar el encuentro

En un restaurante que a bien tuvieron de llevarnos, las tres chicas - tres, una última amiga se había unido a las dos inicialmente anunciadas - comenzaron a preguntarnos por el interés que desde España se vivía por el cine asiático. Expusimos que cada vez era mayor el número de producciones que se estrenaban tanto vía video como en salas de exhibición a pesar de las limitaciones presupuestarias que suponían el doblaje de las mismas. Asumiéndolo, contrarrestamos su pregunta con la misma dirigida hacía su situación ya que si bien España se encuentra a considerable distancia del continente asiático, queríamos saber como se encontraba el nivel del mismo fuera ya, claro está, de la producciones niponas. Su respuesta fue bastante similar a la nuestra, centrándose en el campo del video-alquiler domestico salvo alguna que otra producción de gran calibre como el "Rob-B-Hood" de Jackie Chan que se acababa de estrenar esa misma semana.

Entre argumentos diversos comentamos la existencia de una publicación - "CineAsia" - dedicada exclusivamente desde nuestro país al mundo del cine asiático así como la proliferación de Webs dedicadas a la subtitulación de películas y series de ese mismo origen.

Dado el carácter y fundamentos de su Web, sus preguntas e interés casi siempre iban dirigidas al cine "Made in Hong Kong", situación que aproveché para sacar mi vena mas frikie y comentar las sensaciones que había experimentado ante gente como Peter Chan o Anthony Wong cuando tuve la oportunidad de entrevistarlos en el Festival de Sitges, certamen por el que también demostraron gran interés.

El boletin
Escaneo de portada del Boletin que se reparte "de mano en mano" en Osaka

Con esto surgió uno de los comentarios mas asombrosos de la velada. Ellas me preguntaron que si era famoso en España y yo riéndome les contesté algo así que ya quisiera yo. Para mi sorpresa ellas dijeron que yo sí que era famoso en Japón (¡¡¡) ya que cuando se supo que un español desde tan lejos tenía interés por el cine que se hacía en Asia, mi popularidad aumentó entre los aficionados locales. Me reí pero para mi sorpresa sacaron unos Boletines, como ellas llamaban, que repartían "mano en mano" en Osaka y que mensualmente informaba a la gente de las actividades y noticias mas relevantes de su Web y actualidad cinematográfica. Pensar que mi cara y Web se había visto y conocido cuatro años atrás por toda zona me causaba una sensación mezcla de sorpresa y vergüenza. En resumidas cuentas, deseaba mas que esperaba que todo aquello fuese un "malentendido" idiomático; al menos a DEF y a mi nos sirvió para "hacernos unas risas" en sucesivas jornadas.

De allí se pasó al interés personal por las respectivas cinematografías mutuas. Lamentablemente su interés por el cine autóctono - japonés - era bastante escaso por lo que el amigo DEF, decepcionado, se quedó un tanto al margen. Paradójicamente ellas encontraban al cine español, si se puede llamar así lo que conocían de Pedro Almodóvar, bastante divertido. Nosotros tuvimos que explicarles que el cine español no era todo lo "bonito" que parecía desde fuera y que gran parte de culpa de que en taquilla éste no funcionase era que, bajo nuestro punto de vista, la industria cinematográfica dependía en demasiadas ocasiones de las subvenciones gubernamentales y que como tal, debían asumir una postura "cultural" alejada de la vertiente mas comercial y por lo tanto, de lo que la gente mayoritariamente requería.

Con la recta final se entró en el terreno mas distendido de la velada. En el dimos a paso a las fobias y preferencias personales de cada uno, un terreno que DEF definió como "peligrosamente freakie", donde surgieron mis simpatías por Jacky Cheung y Francis Ng y las de ellas por Jay Chow - incluida fotografía de un encuentro con el mismo -, Chow Yun-Fat y, claro está, el malogrado Leslie Cheung.

A la misma se finalizó con un intercambio de las preceptivas tarjetas de presentación y unos cuantos regalos, siendo por su parte agasajados con todo un derroche de atención, interés y amabilidad.

Resumiendo, nunca un contacto entre aficionados había sido tan cercano y a la vez poco riguroso. Lo que había nacido como una anécdota se convirtió en una velada casi de descubrimiento y es que, el cine al igual que la amistad no sabe de fronteras. Españoles y japonesas hablando de "tu a tu" sobre cine de Hong Kong.
Osaka
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